La Navidad no solamente se vive durante la cena del 24 de diciembre.


También está en esos pequeños momentos que comienzan mucho antes: preparar café una mañana de diciembre, compartir galletas después de decorar el árbol, servir chocolate caliente mientras vemos una película navideña o sorprender a los niños con un desayuno especial.
Y precisamente allí es donde los pequeños detalles consiguen transformar lo cotidiano.
Una taza navideña, una bandeja bien presentada, unas ramas verdes y algo delicioso para compartir pueden hacer que una mañana cualquiera se convierta en uno de esos recuerdos que la familia espera repetir cada Navidad.
Por eso, esta temporada queremos inspirarte a llevar la decoración navideña más allá del árbol y convertir tus desayunos y meriendas de Navidad en pequeñas experiencias llenas de magia.

La Navidad también puede comenzar en la cocina
Muchas veces pensamos en decorar la sala, el comedor y la entrada, pero olvidamos uno de los espacios donde más tiempo compartimos: la cocina.
No necesitas transformarla por completo.
Algunos detalles estratégicos pueden ser suficientes.
Agrupa tus tazas navideñas favoritas, añade una pequeña guirnalda, incorpora un mini árbol sobre la encimera y prepara un espacio dedicado al café, té o chocolate caliente.
Así, incluso preparar tu bebida favorita se convierte en parte de la experiencia de Navidad.
Crea una estación de chocolate caliente
Hay pocas cosas que transmitan una sensación tan navideña como una taza de chocolate caliente.


Puedes convertir una esquina de la cocina o del comedor en una pequeña estación de chocolate navideño para toda la familia.
Comienza con varias tazas de Navidad y añade recipientes pequeños con:
- Marshmallows.
- Canela.
- Chocolate.
- Galletas.
- Bastones de caramelo.
- Chips de chocolate.
- Azúcar.
- Cucharitas decorativas.
Coloca todo sobre una bandeja y acompaña la composición con pequeñas ramas de pino, una figura navideña o un árbol decorativo.
El resultado será funcional y decorativo al mismo tiempo.
Tip Santini: utiliza diferentes alturas. Coloca algunos recipientes sobre pequeñas bases o tablas para crear una composición más interesante y evitar que todos los elementos queden al mismo nivel.
Los mejores recuerdos no siempre ocurren durante las grandes celebraciones
Quizá dentro de algunos años no recuerdes exactamente cómo estaba decorada toda la casa.
Pero probablemente sí recuerdes aquella mañana en la que todos desayunaron juntos, el chocolate caliente después de colocar el árbol o esa taza que utilizabas únicamente durante diciembre.

